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Maestros del maquillaje: Christian McCulloch


Uno de los grandes nombres actuales del maquillaje dentro del mundo de la moda es Christian McCulloch. Nacido en Australia, comenzó su carrera a una edad muy temprana y pronto su trabajo apareció en la revista Vogue Australia. Se trasladó a Londres donde comenzó un aprendizaje con la gurú del maquillaje Van Garland. 

Ahora McCulloch trabaja en Nueva York y entre su cartera de clientes fieles se cuenta a Tilda Swinton, Jennifer Connelly o Anne Hathaway.

Su estilo sencillo, casi imperceptible y sexy, pero sin ser intimidante, ha propiciado que Dolce & Gabbana le hayan elegido como su maquillador oficial en Estados Unidos.


maquillajes legendarios del cine



Las grabaciones televisivas en los años 60 siempre iban con mucha prisa. En la foto, la actriz Augusta Dabney, especializada en actuaciones televisivas, recibe un retoque de maquillaje mientras el director de fotografía toma las últimas mediciones con su fotómetro para iniciar la filmación.


Maquillaje reto Getty Museum





El Getty Center de Los Ángeles ha propuesto en Twitter el reto de recrear cualquier cuadro que nos guste y pueda apetecernos. Han subido fotos muy curiosas y divertidas. Yo he aprovechado y he subido ésta foto de un maquillaje de una sesión de hace un año más o menos, en el que me inspiré en el famoso cuadro de Vermeer "La joven de la perla".

El maquillaje en el siglo XX: Los años 90





En los años 90 se mezclan muchos estilos. De la ostentación de los 80 se pasa a la sencillez. Las top models marcan tendencias. Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Linda Evangelista, Kate Moss, Helena Christensen, Judith Mascó, Inés Sastre… Son algunas de las modelos que triunfaban en las pasarelas en esos años.

Hay un avance importante en la cosmética. Las firmas Bobbi Brown o Nars llegan a España para quedarse. El culto al cuerpo en hombres y mujeres va en aumento. Los gimnasios y centros de belleza están en pleno auge. Comienza la moda de los rayos uva para tener una piel bronceada durante todo el año.



Sigue la moda de los piercings, los tatuajes y los colores extremos en el pelo que había comenzado en los 80. El look étnico también se pone de moda. Las trenzas finas al igual que las puso de moda Bo Derek en los 70 vuelven a llevarse en ésta década. Así como el pelo rasta a lo Bob Marley.

Como en otras décadas, el maquillaje tiene dos vertientes. En la primera mitad de la década el maquillaje sigue siendo muy marcado pero un poco más moderado  que en los 80. 
Las pieles más bronceadas, las cejas muy finas, las sombras de ojos brillantes y con colores vivos, la boca maquillada en un tono entre rojo y marrón dejando ver el perfilador con algún tono por encima del labial.
El pelo se sigue llevando con volumen y la permanente triunfa.

En la segunda parte de la década todo se suaviza y se minimaliza en la moda. Después de lo estrambótico de los 80 se llevan los trajes sin adornos y en tonos suaves y lisos. Aunque por otro lado también llega la moda “grunge” de aspecto descuidado y ropa multicultural. 


El maquillaje es fresco y natural. Se lleva lo que llamamos los maquilladores la “cara lavada”, un maquillaje atemporal y casi inadvertido. Una base ligera de maquillaje, máscara de pestañas, un toque de color en las mejillas, y los labios en tono muy suave con un poco de brillo.



A finales de ésta década llega una nueva técnica de maquillaje llamada “micropigmentación” o “maquillaje permanente” que consiste por medio de una máquina similar a la de tatuaje, en depositar pigmentos en la epidermis. Esta técnica fue perdiendo interés con los años, hasta que hace poco ha vuelto otra vez con fuerza.

Maquillajes legendarios del cine



Bette Davis, debía mucho de su aspecto y maquillaje a la labor de Max Factor, con quien comparte esta foto de los años 30.



Creando diosas



Desde el momento en que alguien se sienta en el sillón de maquillaje, lo primero que hago es preparar la piel, limpiarla e hidratarla. El siguiente paso es analizar su rostro a través del espejo. Observo sus facciones, su óvalo de cara, su cutis, sus ojos etc.  Una vez estudiado, me dispondré a sacar el mayor partido posible a sus rasgos, intentando siempre crear un rostro con volúmenes y una piel luminosa. La forma del rostro nos ayudará a saber qué correcciones debemos hacer para darle una mayor armonía. Saber qué aspectos nos interesa destacar y cuáles disimular. También doy una especial importancia a las cejas, que a menudo suelen ser las grandes olvidadas a la hora de maquillar y sin embargo son las que marcan la expresión de la cara. El maquillaje nunca debe ser estandarizado sino que debe adaptarse a las características de cada persona.


El maquillador suele ser siempre un aliado muy importante de los personajes que van a pasar por nuestras manos. Es importante que haya una buena conexión y hacer que confíen en ti. El sentirse bellos hace que también les dé más seguridad ante las cámaras. El paso por la sala de maquillaje es una parte muy importante para ellos. A veces también es el lugar en el que se relajan del estrés, los nervios y la responsabilidad que conlleva su trabajo. Por eso la actitud del maquillador es muy importante. Pero ese es otro tema que ya abordaré más adelante.