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Maquillajes legendarios del cine



Claudette Colbert era la mayor estrella de Hollywood en los años 30. Su trabajo en comedias como “Sucedió una noche” (Frank Capra, 1934) la catapultaron a ser un icono de belleza imitado por millones de mujeres.. En la foto la vemos con su maquillador de aquellos años, un polaco emigrado a Estados Unidos con un nombre bastante complicado: Maksymilian Faktorowicz, pero cuyo seudónimo os será mucho más conocido: Max Factor.


Maquillajes legendarios del cine


Whitey Snider maquilló durante años a Marilyn Monroe. Aquí le vemos dando unos retoques a la actriz en el rodaje de “El multimillonario” (George Cuckor, 1960).


Maquillajes legendarios del cine: It



Tim Curry, un actor acostumbrado a vivir cotidianamente bajo capas de maquillaje (“The Rocky Horror Picture Show”, “Legend”) recibe los retoques finales para su personaje de Pennywise, la encarnación en forma de payaso de algo que aterroriza a los protagonistas de “It” (Tommy Lee Wallace, 1990), adaptación televisiva de Stephen King que ha sido readaptada para el cine en 2017.


Historia del maquillaje: Los años 80




El look ochentero se caracteriza por los volúmenes, el color y los excesos. Como en otras décadas, en los ochenta hay dos estilos diferentes dentro de la moda. Por un lado estaba la moda inspirada en series como “Los Ángeles de Charlie" (aunque esta serie empezó a emitirse en España en el 78 hasta principios de la década de los 80) “Dallas” o “Dinastía”.


El nuevo ideal era el “Yuppie” que hacía carrera en el sector informático y especulaba con éxito en bolsa. Todo era muy ostentoso. “Si algo es caro, tiene que parecerlo” era el lema que lanzaba en aquel momento la gran empresa de moda Escada.

Los jeans se imponen en ésta década. Brooke Shields hace la polémica campaña publicitaria para Calvin Klein en la que preguntaba: “¿Quieres saber qué hay entre mis Calvin y yo? Nada.”




Melenas marcadas, con mucho volumen y con flequillo. Pieles bronceadas, cejas anchas, mejillas rosadas, sombras en tonos pastel y eyeliner negro con la “v” marcada en el exterior del ojo. Bocas rosas y fucsias.



Por otro lado estaba la moda creada por el movimiento “Punk”. Nina Hagen, Alaska o Madonna entre otras, fueron modelos a seguir en cuanto a esta tendencia.


En Madrid tuvimos la llamada “movida madrileña”. Movimiento artístico y social que surgió durante los primeros años de la  transición, y se extendió al resto de España con el nombre genérico de “la movida”.



Los 80 fueron la década dorada de la música. Artistas internacionales como The Police, Dire Straits, Michael Jackson, Queen, Pink Floyd, U2, Prince… Y nacionales como El último de la fila, Los secretos, Nacha pop,  Radio futura, Gabinete Caligari, etc. Todos ellos y muchos otros marcaron las pautas musicales de aquella época.


Medias de rejilla, hombreras XXL, mallas de licra, calentadores, bandas en la cabeza, encajes, botones dorados, cruces o prendas asimétricas eran parte de la indumentaria de ese estilo estrambótico y rompedor.

El pelo se lleva cardadísimo, la laca es un producto imprescindible. Se llevan los tupés, las coletas muy altas y con volumen, los cortes asimétricos y tintes de los colores más llamativos.



El maquillaje, por supuesto, tampoco se quedaba corto. Caras muy angulosas y duras.

Pieles con una base clara y correcciones oscuras marcando mucho el pómulo, las sienes y los laterales de la nariz para dar más dureza.

Las cejas muy marcadas y pobladas.

Ojo muy rasgado, oscuro y difuminado hasta la sien.

Labio muy perfilado y en tono marrón oscuro mate.




Maquillajes legendarios del cine: The monkey talks


En esta imagen muy poco vista, vemos al actor Jacques Lerner caracterizado de simio en la extraña película “The monkey talks” (Raoul Walsh, 1927), que se adelantó con un mono parlante, en 40 años a las caracterizaciones de “El planeta de los simios”. El maquillaje fue obra de Jack Pierce.


Maquillajes legendarios del cine



Bette Davis, debía mucho de su aspecto y maquillaje a la labor de Max Factor, con quien comparte esta foto de los años 30.



Maestros del maquillaje: Donald Mowat


De origen canadiense, el maquillador Donald Mowat ha creado una estela entre el maquillaje de belleza y el de la caracterización, rigurosa y continuada, que va desde las recientes películas de la serie de James Bond, a películas como "Sicario", "Max Payne", "La verdad sobre Charlie" o "La mancha humana".

Actores como Daniel Craig, Anthony Hopkins o Mark Whalberg le han elegido como maquillador personal en varios films y para sesiones fotográficas para grandes revistas.

En la imagen Mowat maquillando a la actriz Emily Blunt en el rodaje de la película "Sicario".

Maestros del maquillaje: Stan Winston


Winston llevó al máximo los trabajos de Bottin y Baker, de quienes me he ocupado en otros artículos previos. Su maquillaje deja de serlo para convertirse en otra cosa: una mezcla de robótica con animatrónica y creación de complejas esculturas animadas.

Sus trabajos más espectaculares fueron el enorme T-Rex teledirigido y los Velociraptores animatrónicos de "Parque Jurásico". En estos casos el trabajo del artista es más bien investigación y desarrollo (I+D) que otra cosa.

La filmografía de este ciudadano del Estado norteamericano de Virginia se dispara a títulos de primera fila, como "Barman vuelve" o la serie de películas de "Terminator" o "IA" de Steven Spielberg. Su empresa, Stan Winston Studio, se ha mantenido como puntera en el mundo del maquillaje más espectacular durante años.

Sin embargo, uno de sus mejores trabajos está casi olvidado. Fue la extraña película "Heartbeeps", en los años 80, protagonizada por robots, y creada con una mezcla de maquillaje y prótesis de látex que le supuso una nominación al Oscar en 1983.


En la imagen, Stan Winston dando unos toques a Danny de Vito caracterizado del personaje de El Pingüino en "Batman Vuelve", obtenida en su página web oficial.

Maquillaje: Labios seductores


Los labios constituyen un arma importante de seducción para la mujer. Se pueden maquillar de manera diferente según el maquillaje que se esté realizando y el efecto que se quiera conseguir.
Para realizar un buen maquillaje de labios lo primero que se debe hacer es exfoliarlos e hidratarlos. Existen diferentes productos exfoliantes de labios en el mercado, pero también es posible hacerlo con un simple cepillo de dientes realizando movimientos circulares y suaves por toda la boca. Seguidamente se debe aplicar una crema hidratante de labios o incluso un poco vaselina. También es importante proteger los labios de las temperaturas extremas.

Si quieres que tus labios tengan un aspecto natural, basta con que te apliques un toque de gloss en un tono rosa o nude. Si por el contrario quieres un labio más sofisticado y provocativo, lo mejor es delinearlo y rellenarlo de tonos llamativos e intensos como  el rojo, Burdeos , fucsia…El delineador debe ser de un tono similar a la barra de labios que vayas a aplicar puesto que debe camuflarse con él, para que tengan un aspecto elegante y no ordinario.

Según las tendencias y los gustos particulares de cada uno se pude elegir entre tonos mates o con brillo. Si aplicas gloss transparente encima del color que has utilizado lo intensificarás, le darás más volumen y un aire más sensual.



Y por supuesto, se puede jugar con la creatividad y la fantasía, que es algo habitual a lo que se suele recurrir a menudo en las sesiones de moda.




Historia del maquillaje: Los años 60


La década prodigiosa. Así se le denominó a los años 60. Una época en la que se vivieron grandes cambios sociales y políticos. La revolución sexual, la liberación femenina y la lucha contra la discriminación racial fueron el detonante. La música tuvo mucho que ver en el cambio que se produjo en estos años en muchos aspectos. Entre ellos en la moda.
En esta década hubo dos estilos diferentes en la moda a nivel de maquillaje y peluquería.
Por un lado la moda que representaba la modelo “Twiggy” impulsando la minifalda (creación de la diseñadora Mary Quant), el pelo corto y el maquillaje intentando dar un aire infantil.

Los ojos eran muy redondos y con largas pestañas tanto en el párpado superior como inferior. A menudo incluso se dibujaban con delineador las pestañas del párpado inferior con el fin de buscar un aspecto de muñeca.
Por otro lado el maquillaje era muy exagerado y aunque seguía dándose especial protagonismo a los ojos, al contrario de la tendencia que marcaba “Twiggy” con su ojo redondo, en este caso se intentaba rasgar todo lo posible saliendo de sus líneas naturales.




El delineador muy marcado tanto en el párpado superior como en el inferior, alargando mucho el ojo y terminando en picos muy pronunciados en los extremos.

La sombra oscura marcando notablemente el hueso de la cuenca del ojo del párpado superior, formando una media luna que iba desde el lagrimal hacia el extremo del ojo.

Las sombras para rellenar el párpado eran en llamativos tonos azules, turquesas, verdes y rosas.

La línea de agua, blanca para agrandar y abrir más el ojo.

Pestañas postizas en el párpado superior y con mucha máscara en el inferior.

Las cejas se depilaban y afinaban mucho en forma de arco.

El pómulo muy marcado.

Los labios rosados y suaves.

Hacia el final de la década ya empiezan a verse muchos cambios tanto en el vestuario como en el maquillaje y la peluquería, y cuya tendencia es a lo natural.

Historia del maquillaje: Las Pin-Up

  


El movimiento pin-up comenzó durante la segunda guerra mundial pero el auge surge entre los años 40 y los 50. Betty Page fue la pin-up más famosa pero también  Betty Grable o Jane Wilkison entre otras.
Las pin-up eran modelos que posaban ligeras de ropa  y en actitud sugerente. Solían aparecer en Pósters, cómics y calendarios.

También la revista “Esquire” comienza a publicar periódicamente dibujos de pin-up de diferentes artistas como Peter Driben, AlbertoVargas, George Petty o Gil Elvgren.

Durante la Segunda guerra mundial era muy común que los soldados estadounidenses llevaran consigo calendarios con alguna de estas hermosas mujeres. Para muchos eran consideradas como amuletos de la suerte y un motivo para volver a sus casas.
Se las puso el término pin-up, porque siempre eran imágenes que se pinchaban y colgaban en alguna parte.
Dita Von Teese, la reina del burlesque como la llaman, lleva años reivindicando esta tradición. 

El estilo pin-up era sobretodo una actitud, pero también era una forma de vestirse, peinarse y maquillarse.

El maquillaje de los ojos era muy característico, con un intenso delineado negro  bastante alargado en el párpado superior y mucha máscara de pestañas, o incluso pestañas postizas, creando una mirada muy rasgada.
La piel clara con ligero rubor.
Los labios muy perfilados y oscuros o rojos con aspecto provocativo.
Los escotes en forma de corazón y con los hombros al descubierto.
Las faldas o los pantalones de talle alto, marcando mucho la cintura y dando un aspecto muy voluptuoso.
Zapatos de tacón y medias con liguero.




Historia del maquillaje: Años 50


En la segunda mitad de los años 40, empieza a respirarse ya un cierto aire de optimismo. Después del vestuario austero y limitado de la época de guerra, las mujeres soñaban con líneas mas femeninas. Había llegado el momento del cambio radical en la moda. Aunque la nueva imagen marcaba mucho la diferencia de clases sociales, se veía como una promesa de bienestar. El glamour dejó de ser exclusivo de las estrellas de cine y se trasladó a las amas de casa que empezaron a preocuparse como nunca antes por su imagen.


Los años 50 fueron la última gran década de la alta costura. Nunca antes ni después hubo tantos modistos como en aquella época. La industria de la moda francesa  va adquiriendo también influencia en el mundo de la cosmética. Marcas como Christian Dior, Chanel o Laroche, irrumpen en el mundo del maquillaje lanzando dos coloridos de temporada acordes con sus colecciones de moda.

La forma del reloj de arena del new look  se empezaba a plasmar en todo. Tanto en la decoración como en la moda.

Aunque Grace Kelly y Audrey Hepburn son estereotipos de aquella época, la nueva era de las diosas del erotismo llegó  después de la guerra con actrices como Rita Hayworth, Brigitte Bardot  y Marilyn Monroe.



En esta época tienen gran importancia los complementos y accesorios. Empiezan a coger protagonismo las diademas y los pañuelos en el pelo, así como los postizos para conseguir volumen. Las mujeres cambian a menudo el color de pelo pero el más popular sigue siendo el rubio.






Se empieza a tener en cuenta que el colorido que se utiliza a la hora de maquillarse combine con el vestuario. 

El maquillaje ya no es tan claro como en décadas anteriores, más igualado al tono de la piel e incluso un tono por encima.

Las cejas son más anchas y angulosas, se intensifica el eyeliner  en el párpado superior y el trazo es de forma más rasgada y ascendente. La delineación inferior sigue siendo discreta y con un toque muy ligero de máscara de pestañas.

La máscara de pestañas es abundante y empieza el uso de pestañas postizas.

El párpado móvil se marca en tonos naturales, y se va intensificando al final de la década y tomando colores como el azul, el rosa y el verde.

Colorete discreto modelando el rostro y labios carnosos y rojos.

El Croma


El croma es una técnica muy utilizada tanto en cine, televisión como en fotografía. Consiste en extraer un color, normalmente el verde o el azul, de la imagen y reemplazar la zona que ocupaba ese color por una imagen o vídeo con ayuda de un equipo especializado.


Normalmente se hace cuando el escenario que se quiere conseguir es demasiado costoso. Pero se puede utilizar con diferentes propósitos. Por ejemplo, como el que nos muestra la fotografía de arriba, donde a la actriz Aitana Sánchez-Gijón se la ve rodeada de varios personajes históricos animados, en un piloto en el que trabajé hace unos meses.


También es la técnica que se utiliza para grabar el tiempo meteorológico en los informativos.

Para que esto funcione, el personaje no debe llevar nada encima del color que se esté utilizando para el croma. Ni maquillaje, vestuario, complementos, etc. Hay que tener también muy en cuenta el tema de peluquería; los rizos y los peinados en que los pelos quedan un poco disparados es mejor evitarlos, ya que nos pueden dar muchos problemas al poder colarse la imagen a través de ellos, y es más difícil de ajustar el croma. Aunque hoy en día con los avances digitales es más fácil solventar el problema.



El trabajo del maquillaje en el cine



 Según el género de cine al que te enfrentes tu trabajo puede complementar, ayudar o añadir drama, ideas y conceptos estéticos a la labor del actor, así como a la del director de fotografía, con el que el maquillador debe de entenderse. 

En estos tiempos en los que prima la iluminación suave con grandes palios difusores, el maquillaje debe de ofrecer en ocasiones contrastes que la iluminación no puede o no interesa que ofrezca. 

De ahí la cooperación con el iluminador, amén, claro de con el actor maquillado, dirección, etc. El  maquillador tiene la responsabilidad de estar controlando a cada uno de los actores y realizar los retoques y los cambios que sean necesarios en cada momento. También debe estar pendiente de los posibles fallos de maquillaje que pueda haber en el instante en que la escena está siendo filmada, ya que puede suceder que el fallo no se aprecie hasta que se vea en la película. En la imagen, el trabajo de maquillaje para Spectre, realizado por el maestro Donald Mowat. En este caso, una sesión fotográfica promocional.

Maestros del maquillaje. Lon Chaney.



Lon Chaney. Casi olvidado en nuestros días, el llamado “Hombre de las mil caras” se maquillaba a sí mismo para crear sus torturados personajes. Se llevó los secretos de sus caracterizaciones a la tumba. Creó poderosos personajes en unos tiempos previos al latex y a las prótesis, casi siempre usando algodón, collodion y poco más. 

Para él crear su maquillaje era parte integral del trabajo de diseño de sus personajes. En las imágenes antes y después de caracterizarse para "El Fantasma de la Opera", película de 1925.