Mostrando entradas con la etiqueta cánones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cánones. Mostrar todas las entradas

Maquillajes legendarios del cine


Whitey Snider maquilló durante años a Marilyn Monroe. Aquí le vemos dando unos retoques a la actriz en el rodaje de “El multimillonario” (George Cuckor, 1960).


Historia del maquillaje: Los años 80




El look ochentero se caracteriza por los volúmenes, el color y los excesos. Como en otras décadas, en los ochenta hay dos estilos diferentes dentro de la moda. Por un lado estaba la moda inspirada en series como “Los Ángeles de Charlie" (aunque esta serie empezó a emitirse en España en el 78 hasta principios de la década de los 80) “Dallas” o “Dinastía”.


El nuevo ideal era el “Yuppie” que hacía carrera en el sector informático y especulaba con éxito en bolsa. Todo era muy ostentoso. “Si algo es caro, tiene que parecerlo” era el lema que lanzaba en aquel momento la gran empresa de moda Escada.

Los jeans se imponen en ésta década. Brooke Shields hace la polémica campaña publicitaria para Calvin Klein en la que preguntaba: “¿Quieres saber qué hay entre mis Calvin y yo? Nada.”




Melenas marcadas, con mucho volumen y con flequillo. Pieles bronceadas, cejas anchas, mejillas rosadas, sombras en tonos pastel y eyeliner negro con la “v” marcada en el exterior del ojo. Bocas rosas y fucsias.



Por otro lado estaba la moda creada por el movimiento “Punk”. Nina Hagen, Alaska o Madonna entre otras, fueron modelos a seguir en cuanto a esta tendencia.


En Madrid tuvimos la llamada “movida madrileña”. Movimiento artístico y social que surgió durante los primeros años de la  transición, y se extendió al resto de España con el nombre genérico de “la movida”.



Los 80 fueron la década dorada de la música. Artistas internacionales como The Police, Dire Straits, Michael Jackson, Queen, Pink Floyd, U2, Prince… Y nacionales como El último de la fila, Los secretos, Nacha pop,  Radio futura, Gabinete Caligari, etc. Todos ellos y muchos otros marcaron las pautas musicales de aquella época.


Medias de rejilla, hombreras XXL, mallas de licra, calentadores, bandas en la cabeza, encajes, botones dorados, cruces o prendas asimétricas eran parte de la indumentaria de ese estilo estrambótico y rompedor.

El pelo se lleva cardadísimo, la laca es un producto imprescindible. Se llevan los tupés, las coletas muy altas y con volumen, los cortes asimétricos y tintes de los colores más llamativos.



El maquillaje, por supuesto, tampoco se quedaba corto. Caras muy angulosas y duras.

Pieles con una base clara y correcciones oscuras marcando mucho el pómulo, las sienes y los laterales de la nariz para dar más dureza.

Las cejas muy marcadas y pobladas.

Ojo muy rasgado, oscuro y difuminado hasta la sien.

Labio muy perfilado y en tono marrón oscuro mate.




Maquillajes legendarios de cine: El retorno del Jedi



El actor Michael Carter durante los primeros momentos de la prótesis de latex del personaje Bib Fortuna, el secretario y confidente de Jabba el Hutt, en “El retorno del Jedi” (Richad Marquand, 1983).


Maquillajes legendarios del cine: Con faldas y a lo loco




Jack Lemmon recibiendo un retoque final de su maquillaje de travesti en “Con faldas y a lo loco” (Billy Wilder, 1959).


Historia del maquillaje: Años 20-30 (El Charlestón)


El charlestón fue uno de los bailes más excéntricos del siglo XX. Nace después de la primera guerra mundial y lo hace popular en Estados Unidos en 1923 el compositor James P. Jonhson. aunque parece que su origen es anterior a su éxito y nació como una danza folclórica de la raza negra de los puertos, entre ellos el de Charleston, en Carolina del Sur.  Su pico de furor lo alcanza entre 1926 y1927.


El baile dio origen a una nueva forma de vestir y de ver la vida. Después de la tragedia que supone la guerra, la gente sólo quería bailar y divertirse. Fue el nacimiento de las Flappers, la mujer moderna, soltera, joven y de clase media que trabaja, usa mucho maquillaje, fuma, bebe, conduce y vive en la ciudad. Coco Chanel se convirtió en icono de la moda de aquella década.
Llevaban faldas o vestidos holgados y de talle bajo brillantes y con lentejuelas, con flecos o plumas en su terminación para que se notara su movimiento al bailar. Y se llevan mucho los complementos; las boas, las boquillas largas, las pieles, las capas y las perlas. Los zapatos con tacón medio para poder bailar y con tiras en el empeine cogidas al tobillo. "El gran Gatsby" la novela de F. Scott Fitzgerald, llevada al cine, es un referente de esa época.


Se empieza a llevar el pelo corto y  las ondas al agua. Y se adorna con tocados, plumas o redecillas.
En cuanto al maquillaje, la piel es muy clara.
Las cejas muy finas, largas y caídas.
El ojo redondo y muy oscuro con degradados en tonos negros, violetas y burdeos. Mirada triste.
El pómulo muy redondo y rojizo.
La boca pequeña y en tonos granates.


En Europa se hizo popular por el musical negro "Runin' Wild" de Josephine Baker. A partir de ahí empieza a decaer, aunque nunca ha quedado en el olvido y se ha seguido bailando en teatros y musicales.





Historia del maquillaje: “Los locos años 20”



El maquillaje y la moda han ido cambiando a lo largo de la historia. Con la llegada del cine empezaron a crearse cánones universales de belleza que todas las mujeres aspiraban a conseguir.

Los años 20 fueron una época de cambio para la mujer, que empieza a liberarse. Ya no quieren seguir soñando con el ideal de esposa y madre mantenida. Prefieren el papel de vampiresas devoradoras de hombres que muestran las películas. Compañías como Max Factor empezaron a fabricar líneas de maquillaje para la mujer. Y se peinan, maquillan y depilan como cualquier actriz de cine.

Se empieza a ver mujeres con el pelo corto a lo “Garçón”, nombre que viene de la novela “La Garçonna” de Víctor Marguerritte, publicada en 1922 y que fue censurada por contenido pornográfico al describir mujeres con pelo corto, trajes masculinos y que eran partidarias del amor libre. Aún así, aunque clandestinamente, se convirtió en superventas y su protagonista fue durante años el prototipo de la mujer andrógina a la que le gustaba hacer todo lo que estaba prohibido.

Se llevan las pieles muy claras. Los ojos  redondos muy marcados y con degradados en tonos violeta y granate.  Las cejas son rectas o arqueadas y caídas, un poco más largas de lo normal, lo que les daba una expresión de tristeza y melancolía.  El colorete era muy rosado y redondo. Los labios se retocaban en forma de corazón y por dentro de su línea natural, lo que producía el efecto llamado “boca de piñón”. Se rellenaban de colores oscuros como el granate o el burdeos.

Se dejan de llevar los incómodos corsés y dan paso a una línea de vestidos de corte recto y cintura baja mucho más cómodos. Hacia el final de la década el talle volvió otra vez a la cintura y las faldas se alargaron. Se anunciaban tiempos difíciles.