Mostrando entradas con la etiqueta thriller. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta thriller. Mostrar todas las entradas

Maquillajes legendarios de cine: El retorno del Jedi



El actor Michael Carter durante los primeros momentos de la prótesis de latex del personaje Bib Fortuna, el secretario y confidente de Jabba el Hutt, en “El retorno del Jedi” (Richad Marquand, 1983).


Maquillajes legendarios del cine: La momia



 Jack Pierce le hace la manicura a un paciente Boris Karloff para otro de los films clásicos de monstruos de la Universal, “La momia” (Karl Freund, 1932).


La estrategia del pequinés: Granada Noir



El escritor Fernando Marías hablará en unos minutos con el cineasta Elio Quiroga sobre la adaptación de la  novela en el cine, en el festival literario Granada Noir.

Maestros del maquillaje: John Caglione, Jr.


Tal vez el más aventajado de los discípulos de Dick Smith, a quien ya he dedicado una entrada en este blog, Caglione ha trabajado dirigiendo el departamento de maquillaje de producciones como Zelig, el sorprendente mockumentary de Woody Allen, Poltergeist III, For the boys o el interesante Chaplin de Richard Attenborough. 

Pero su trabajo más conocido fue el tour de force que realizó para la película Dick Tracy, dirigida por Warren Beatty, en la que recreó los extrañísimos personajes dibujados por Chester Gould en el comic original en una mezcla de exageración y toque fantástico realmente interesante. Desde entonces su carrera ha estado ocupada por retos de similar calibre.


Su trabajo de caracterización del malogrado actor Heath Ledger como el Jocker en la película El Caballero Oscuro es una obra maestra de aparente simplicidad, mientras que ha realizado otros trabajos de enorme complejidad, como los de los personajes del díptico de Hellboy, dirigidas por Guillermo del Toro.

En la imagen, Caglione trabajando en un personaje para la película Hellboy II.

Historia del maquillaje: Los años 40





Son los años de la posguerra  y la situación de austeridad y limitación en la que se vive  afecta lógicamente también a la moda. De hecho, entre los años 40 y 45 no hay ningún cambio en el mundo de la moda. La figura de la mujer adopta cierto aire masculino  y militar.



El maquillaje y la peluquería, sin embargo, logran mantener su protagonismo. Se llevan los recogidos con ondas y los rostros con expresión de dureza. Las pieles son claras y las caras más angulosas, con pómulos bien marcados, cejas en forma de “ala de paloma”, eyeliner en el párpado superior negro y grueso, y mucha máscara de pestañas. La boca roja, grande y bien marcada hasta las comisuras, dando aspecto a la llamada “boca de asco”.









En esta época en Estados Unidos el cine crea a partir del género negro el personaje de femme fatale, una expresión francesa que hace referencia a la “mujer fatal”, un tipo de mujer que utiliza  su atractivo y sensualidad como arma de seducción para manipular a los hombres. Este tipo de personaje se hace habitual en estos años tanto en el cine como en la literatura de género negro y criminal.

Podemos enumerar a muchas actrices que dieron vida a este tipo de mujer, e  incluso algunas quedaron consagradas ya en este género, como es el caso de Lauren Bacall, Verónica Lake o Marlene Dietrich.